Los 3 principales riesgos de una cirugía estética

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Todos tenemos algunas inseguridades que nos gustaría cambiar. Para eso existe la cirugía plástica, que permite corregir esos aspectos que no nos gustan de nosotros mismos para estar más conformes y optar a una mejor vida futura.

Si bien no suelen haber mayores complicaciones cuando se realiza un procedimiento de este tipo, es importante estar informado acerca de los riesgos de una de estas intervenciones. Los principales efectos secundarios tienen por motivo un problema o patología por parte del paciente, y no como se cree, por negligencia del cirujano. Estos son los 3 riesgos más importantes que pueden traer complicaciones en la vida futura:

Rechazo de implantes

Las prótesis de silicona u otros materiales traen el riesgo de ser rechazadas por el organismo. Una de las señales de que esto podría estar ocurriendo es la eliminación de líquidos por la sutura o cicatriz, la picazón o el endurecimiento de las mamas o zona tratada. Un rechazo puede derivar en infecciones, llegando a tener que remover la prótesis. Se recomienda visitar a su cirujano regularmente para chequear cómo el cuerpo se adapta, y en casos donde existan sospechas de rechazo, se aconseja cambiar el implante. Este, sin embargo, aún cuando no surjan complicaciones, debe ser cambiado al menos una vez en la vida.

Necrosis

La necrosis es la muerte de tejido celular debido a una infección, uso de drogas, esteroides, cigarrillo, exposición al frío o calor intenso, entre otros, luego de una cirugía estética. El riesgo más recurrente de necrosis es la mala cicatrización de la herida, que obliga al cirujano a remover el implante para evitar que la piel se siga descomponiendo, lo que podría llegar incluso a dejar una herida permanente.

Pérdida de sensibilidad

Es común que en la vida futura a una cirugía o intervención quirúrgica de cualquier naturaleza, exista riesgo de perder la sensibilidad de zona tratada.

Particularmente, esto se puede dar después de una cirugía de implantes, en la que la piel y tejido que ha sido tratado puede perder la sensibilidad de forma permanente o transitoria. La pérdida de sensibilidad ocurre porque al hacer una incisión, se suelen cortar nervios que llevan señales sensoriales al cerebro, haciendo que perdamos la capacidad de percibir esa parte del cuerpo.