Sepa cómo enfrentar las molestias las últimas semanas del embarazo

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ultima_semanaEstar embarazada es un estado natural que llena de vida, alegría y también molestias a las mujeres, especialmente cuando se encuentran en las últimas semanas del embarazo porque el peso del bebé provoca que se ganen muchos más kilos, y por ende que se intensifiquen las molestias como los edemas o la retención de líquidos.

Pero no solo al aparte física es la que cambia, también la emocional pues se generan muchas ganas de conocer la cara del bebé, de tomarlo en brazos y sentirlo; lo que se mezcla con las inmensas ansias de que el embarazo llegue a su fin.

Es preciso mencionar que durante la última etapa del embarazo es más difícil controlar el aumento de peso, por lo que es muy importante que continúes alimentándote de la manera más apropiada y equilibrada, siguiendo al pié de la letra las indicaciones del médico ginecólogo, para no caer en subidas de pesos sin control que luego de un tiempo serán casi imposibles de bajar. Es por ello que lo mejor para enfrentar el parto es: reducir al máximo la cantidad de sal en las comidas, evitar las grasas, beber abundante líquido, además de realizar ejercicio moderado.

Molestias como calambres nocturnos en las piernas y edemas causados por la retención de líquidos son lo más habitual.

Algunas incluso sufren de dolores y adormecimiento en las manos, el que es más conocido como túnel carpiano.

Algunos consejos

A continuación una serie de consejos para que pueda disminuir al máximo estos males y pueda llegar en las mejores condiciones a las últimas semanas del embarazo:

-Duerma de lado, preferentemente del lado izquierdo y con una almohada entre las piernas porque ayuda a aliviar la hinchazón y la sensación de acidez.

Con esto lograrás descansar más, y evitarás los problemas de sueño típicos del embarazo.

-Los pechos también sufren cambios durante esta etapa, porque se preparan para alimentar al bebé. Esto puede notarse al sentir pequeñas pérdidas de líquido (calostro) ya que la hormona de la lactancia aumenta mucho en esta fase.

En el caso del bebé también sufre cambios en  esta última etapa, porque se prepara para salir. Es por ello que su cuerpo se encarga de acumular grasa debajo de su delicada piel, lo que lo ayuda a regular mejor su temperatura corporal al momento del nacimiento.